domingo, 27 de enero de 2013

Noticias de mi verano

por ahora...

Llevo 2 meses o más sumergida en un montón de cosas que son nada o mucho o nada o sueño o nada o... nada. Nada además de mi entrenamiento, me falta un mes para cambiar el grado y aún no lo supero.

Cuando entré a todo esto me di cuenta de que era lo mio, que sirvo para esto y es lo que me hace bien, pero ya han pasado como cuatro meses y si bien es cierto que mi cuerpo está entrenado (pero no del todo) hace un poquito me vengo preguntando muchas cosas, me cuestiono la sabiduría de mi maestro y el legado que me deja.

Yo pienso que mi maestro (sifu/shifu no sé porque varía en como se escribe y pronuncia porque los de grado más alto le dicen shifu y escriben shifu, pero yo "novata" en todo lo que es este mundo de respeto aun le digo sifu y escribo sifu. El otro día le quería preguntar pero ocurrió todo ese episodio del Albert que no me dejo seguir con la duda.) Es un maestro de FUERZA-RESPETO-DETERMINACIÓN, pero a veces me falta ese guía sabio que me entrega su palabra, porque a veces nos habla de sus historias y nos deja moraleja, NUNCA negó el concejo, pero de repente y me cuesta decir esto y sólo lo diré ahora. Siento que mi maestro es un "sifu-lolo-hablador" (iba a decir otra cosa pero aunque sé que el nunca leerá esto ¿CREO? me cuesta mucho hablar mal de él, incluso cuando me niego a creer en él rebusco y pienso una y otra vez en que situación dijo algo como para llamarlo así.) La cosa es que me he estado diciendo -EL CUERPO LO TRABAJAMOS TODOS LOS DÍAS, EL CUERPO ES UN TEMPLO...PERO ¿Y EL ALMA, LA MENTE DONDE QUEDAN?- yo no puedo notar mis cambios, pero las otras personas si y por lo visto parece que yo he cambiado mucho. Ellos dicen ; el saludo es diferente, tu caminar es diferente, el modo en que miras cambió, tu forma de hablar, etc. Quizá yo me equivoco al cuestionar la sabiduría de mi sifu porque no me he dado cuenta de cuanto él me ha cambiado, porque me he fijado más en hacer bien mis formas en tener aguante en el combate y captar su técnica. Por eso me atrevo a decirle sifu de FUERZA (que ahora sé que no es sólo eso "FUERZA"), porque sólo me he fijado en eso, pero ahora que lo pienso es el yo antiguo que se niega a creer en la gente y por lo tanto en mi maestro, con el tiempo sé que el yo antiguo desaparecerá.

NO ES UNA PERSONA PERFECTA, EL HECHO DE QUE SEA UN MAESTRO NO LO HACE INMUNE A SER UN HUMANO, PERO CONTIENE LA FUERZA Y EL ESPÍRITU Y HAY QUE TRABAJAR MUCHO PARA TENERLAS... 

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